lunes, 30 de marzo de 2009

Agravamiento del raciocinio de una piedra.

Diligentes en su tranquilidad, dirigen alrededor de diez mil pensamientos por segundo. Solo piensan 3 veces al día, 3 segundos. Yo, personalmente, voy a dirigirme hacia uno de esos pequeños-grandes raciocinios llamado “¿Pensar para actuar? O ¿Actuar para pensar?“. Teniendo en cuenta la ilegibilidad que posee el razonamiento de una piedra comparado con el humano, voy a dejar el discernimiento de lo siguientes cortos capítulos en tus manos.

Recordar:
Tamaño: Teniendo en cuenta que el “acto” de una piedra es imperceptible a los ojos humanos, logran realizar diversos cambios en el medio.
Materia: Teniendo en cuenta nuevamente que si un acto es imperceptible, un pensamiento lo es más.
Psicología: Quizás no hablemos de “pensar” del “pensante”, si no de “pensar” del “pensamiento”.

Capitulo B de Abstracción:
Todos tenemos un ser que maneja al ser que nos maneja. Por eso, tenemos tres pensamientos repartidos entre tres “cuerpos”. Tres pensamientos que son distintos pero se complementan y forman un plasma que es directamente escupido hacia la metástasis del adversario.
Como son lanzados hacia una “capacidad de“, se propaga rápidamente dentro de todo el sistema pensante y eso vuelve a generar todo este proceso nuevamente pero a la inversa.
Este proceso se llama “Numero dos”.

Capitulo R de Irrealidad:
Quizás cuando utilicemos la palabra quizás estemos dudando de nuestras propias palabras, o quizás no.
Cuando utilizamos la palabra quizás es porque alguno de los tres pensamientos creados no logró unirse a la cadena para formar el plasma. Entonces, se forma un plasma a mitad de camino y una sustancia indefinida que no logra unirse del todo al plasma. Por esa razón, el plasma no logra salir disparado hacia la metástasis del adversario y la información no llega a su destino. Esta queda en el interior del ser que controla al ser que nos controla.
Este proceso es llamado “Numero uno”.

Término finito:
Ahora, ¿Qué es el caso numero uno y dos?